Al escanear el QR, el comprador ve ubicación, contexto y contacto directo sin perderse en menús.
La ficha muestra el activo sobre un mapa real. Si el navegador autoriza geolocalización, también marcamos la ubicación del escaneo para dejar trazabilidad comercial.
Este bloque ayuda a ordenar la gestión sin reemplazar la revisión jurídica del caso concreto.